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19.02.2018- Declaración de la Asociación Sueco-Cubana denunciando la creciente arrogancia de EEUU contra América Latina, específicamente a Venezuela y Cuba.

19.02.2018- Declaración de la Asociación Sueco-Cubana denunciando la creciente arrogancia de EEUU contra América Latina, específicamente a Venezuela y Cuba.

¡A DENUNCIAR LA CRECIENTE ARROGANCIA DE EE.UU. CONTRA AMÉRICA LATINA!

El Secretario de Estado de EE. UU. Rex Tillerson, promocionando la Doctrina Monroe de EE. UU. a partir de 1823, es
el último ejemplo de la desesperación de este poder mundial en declive. El gobierno de EE. UU. elogia oficialmente la
libre competencia en el mercado mundial. Sin embargo, antes de la reciente visita de Tillerson a México, Argentina,
Perú, Colombia y Jamaica, él afirmó que la Doctrina Monroe del siglo antepasado ”es tan relevante hoy como lo fue el
día en que fue escrita”. La Doctrina Monroe establece que América Latina es el ”patio trasero” de los EE. UU., y las
potencias europeas de aquellos tiempos deberían mantenerse al margen. Ahora China y Rusia son el blanco de
Tillerson, por hacer negocios en América Latina.

Cuba y Venezuela han estado a la vanguardia del movimiento en América Latina que aboga por la cooperación mutua y
la independencia de EE. UU. – que hace poco tiempo en la historia, a través de los golpes de la CIA, puso en
funcionamiento una sangrienta dictadura tras otra.

Gracias a la cooperación actual, los 33 países de América Latina y el Caribe han firmado un acuerdo que la región sea
una zona de paz, libre de armas nucleares. Venezuela comparte su petróleo con los pequeños estados insulares del
Caribe. Miles de médicos cubanos trabajan en diferentes países entre los pobres que antes apenas tenían acceso a la
salud pública. Esto da esperanza y es el comienzo de un nuevo futuro para millones de personas comunes y corrientes.
En lugar de este futuro, dijo Tillerson que si el cambio de régimen no puede llevarse a cabo de otra manera, sería tarea
de los militares deshacerse de los líderes socialistas, incluso si ellos, como en Venezuela y Cuba, han sido elegidos por
el pueblo en elecciones democráticas.

En el propio país de Tillerson, el presidente Trump está desmantelando y privatizando lo poco que hay de bienestar
público, eliminando regulaciones y recursos para la protección del medio ambiente, dejando de lado los derechos de los
pueblos indígenas por el bien de las ganancias de las compañías petroleras, convirtiendo hechos en noticias falsas.
Los Estados Unidos acusan a 13 ciudadanos rusos de haber influido en las elecciones presidenciales del país. Sin
embargo, si hay alguien que se dedica a tratar de influir en el poder político en otros países, es Estados Unidos. Trump
ahora otorga 10 millones de dólares más para la guerra de propaganda por el cambio de régimen en Cuba. Él ha
agudizado al criminal bloqueo al que Cuba ha estado sometida durante más de 50 años, con el objetivo de provocar el
hambre y la desesperación para que el pueblo se levante contra su propio gobierno. EE. UU. impone sanciones a
Venezuela y, lamentablemente, tanto la Unión Europea como nuestro propio gobierno sueco se han unido a los Estados
Unidos en esta fechoría, que profundiza los problemas y aumenta el sufrimiento de los pobres, las mujeres, los niños y
otros grupos vulnerables.

Rex Tillerson, Secretario de Estado de un gobierno que ni siquiera obtuvo la mayoría de los votos emitidos en la
elecciones presidenciales, cuestiona la legitimidad de los procesos electorales de Cuba y Venezuela. Como la oposición
venezolana está profundamente dividida, no puede unirse en torno a un candidato conjunto y una vez más corre el
riesgo de perder en Venezuela en elecciones transparentes y democráticas supervisadas por observadores
internacionales. Por eso, los Estados Unidos han descalificado las elecciones de antemano. En el último momento,
Estados Unidos ha obligado a la oposición a no firmar un acuerdo negociado con el Gobierno de Venezuela, lo cual
hizo que el ex-primer ministro español, el socialdemócrata Zapatero, expresara una protesta.

Los propios cubanos han elegido un sistema electoral de individuos, sin partidos políticos. No es el dinero, sino las
calificaciones de los candidatos lo que cuenta. Puesto que Estados Unidos no ha logrado reintegrar a Cuba a su esfera de
intereses, EE. UU. rechaza las elecciones en Cuba. El gobierno de los Estados Unidos debería usar su energí para
resolver sus propios problemas domésticos y su propio sistema electoral dudoso. En cambio, aumenta su apoyo a grupos
extremistas que recurren a cualquier método para derrocar al gobierno de Cuba.

• Denunciamos las acciones arrogantes del gobierno de los Estados Unidos contra los pueblos de América Latina.
• Exigimos que EE. UU., la Unión Europea y el Gobierno de Suecia levanten sus sanciones contra Venezuela.
• Estados Unidos debe abolir su bloqueo financiero y comercial contra Cuba.

Asociación Sueco-Cubana, 18 de febrero de 2018

Zoltan Tiroler, Presidente

Martin Österlin, Relaciones Internacionales

file:///C:/Users/MoiraMendez/Documents/CIERRE%20EMBAJADA%202018/COMUNICADOS/Asociación%20Sueco-Cubana-%20Declaración%20denuncia%20contra%20ataques%20de%20EEUU%20contra%20Venezuela.pdf